La visita del artista argentino Joaquín Fargas marcó uno de los momentos más significativos de la muestra “El rostro como medio y reflejo: La rebelión biométrica”, curada por Marisa Caichiolo y presentada en el Museo Arte Al Límite en Panquehue, Chile.
Durante la inauguración, Fargas acompañó a visitantes, estudiantes y docentes en un recorrido cercano y reflexivo que abrió nuevas conversaciones sobre identidad, y tecnología.
En su obra, la tecnología adquiere un rol esencial al conectarse con la biología y revelar aquello que nos vuelve absolutamente únicos: desde los rasgos del rostro hasta signos vitales como el pulso cardíaco.
Uno de los momentos más llamativos de la instalación es el sistema de detección de rostros que invita al público —especialmente a colegios— a participar activamente. Sobre esta experiencia, el artista comenta:

“Tenemos un sistema de detección de rostros, y les voy a pedir fundamentalmente a los alumnos que vengan acá de los colegios y escuelas, y que hagan el dibujo de una cara, por ejemplo que dibujen una cara como hacen tradicionalmente, con ojos, cejas, boca, nariz, y el sistema va a detectar el rostro y esos dibujos se irán poniendo en exposición como parte de la muestra. Entonces yo creo que esa participación del público, donde no solamente está inmerso en la muestra sino que sea absolutamente interactivo y participativo.”

Este gesto transforma cada visita en una experiencia viva, donde las interpretaciones del público pasan a formar parte de la obra como un archivo colectivo en permanente expansión.
