El artista Olmedo Alvarado participa en Airtraff, proyecto curatorial de Marisa Caichiolo presentado en la XVII Bienal de Cuenca, que este año celebró sus cuatro décadas de historia, consolidándose como una de las plataformas de arte contemporáneo.
Las obras establecen un diálogo directo con el espacio expositivo, invitando a reflexionar sobre los límites, los viajes y las huellas que dejan nuestros desplazamientos.
En esta muestra, Olmedo presenta una instalación creada a partir de objetos retirados en aeropuertos, evidenciando cómo la humanidad continúa desafiando normas incluso en los controles más rigurosos. Estos elementos —cargados de historias, trayectorias y fricciones— se reconfiguran para abrir nuevas lecturas sobre el tránsito global.

«Mi obra incorpora además telas crudas, semejantes a velas de barco, impresas mediante un proceso que utiliza tecnología basada en la fotosíntesis registrada durante sus viajes. Desde ese punto de partida, los materiales comienzan a transformarse con técnicas como el dripping y la barbotina (barro líquido), quebrando las líneas históricas del arte tradicional y expandiendo sus posibilidades expresivas» comentó Alvarado.
