Dayron Gallardo | Su arte, una poesía visual

Beauty? Una simple palabra que posee tantos significados que son difíciles de explicar. Platón, en su momento, reflexiona en torno a este tema; para los manieristas la belleza es un concepto relativo y subjetivo; David Hume plantea que “la belleza no es una cualidad de las cosas mismas, existe en la mente del que las contempla y cada individuo percibe una belleza distinta”. Rousseau lo ve como un estado armónico y reflejo de la naturaleza y para Kant, padre de la estética, la belleza configura un gusto y es la forma contenida.

Beauty? es, a la vez, el título de la reciente exposición del joven artista Dayron Gallardo; rótulo bien seleccionado, pues en su conjunto vemos como al creador le interesa indagar en los misterios de este concepto. Diversos son los formatos que se nos presenta en el espacio de la galería Carmelo González, variedad que posibilita la interacción del espectador con cada una de las telas. Gallardo tiene claro lo que desea y sabe muy bien cómo expresar todas sus inquietudes a través de la pintura, una pintura de corte existencialista, romántico y, por qué no, autorreferencial.

“No sé pero hay algo que explicar no puedo”, acrílico sobre lienzo, 13 x 13 cm.

Algo me dijo, cuando aprecié los cuadros, que el artista gusta de la literatura. Y es que sus títulos –siempre sugerentes– son tan poéticos que funcionan como un complemento obligatorio para una mejor comprensión de sus composiciones. Esto no quiere decir que si una obra no lleva título no la comprendemos, al contrario, la inmensidad del universo representado es capaz de establecer una comunicación con el público. Eso sí, hay que observar detenidamente cada detalle. Todo está colocado en el lugar que le corresponde.

Ante sus obras, nos adentramos en un estado inusual; pienso, en un ambiente de relajación, de reflexión, de enajenación con todo lo que nos rodea. Es como si dos mundos se comunicaran, como si la realidad y la ficción se entremezclan en la mente del que observa sus lienzos. La mirada se pierde en un cosmos infinito, que se detiene solamente en puntos clave que coloca Dayron para que descifremos sus enigmas.

Su ser interior se exterioriza con cada obra, son representaciones –únicas y con un sello personal– que se acercan, o son simulaciones escenográficas de inspiración metafísica; son construcciones donde el sujeto se halla solo consigo mismo. Por ello, se puede afirmar que, Dayron Gallardo crea, con esta serie que coloca a juicio del público, nuevos significantes tanto en términos estéticos como formales.

La exposición irradia o hace referencia directa a las pinturas de Giorgio de Chirico; y, es por eso, que recuerdo sus palabras cuando decía que “para que una obra de arte sea inmortal, debe salirse completamente de los límites del ser humano y debe aproximarse al mundo de los sueños”. Gallardo sueña y digamos que en grande. Cada cuadro refleja el momento actual que estamos viviendo, son actos purificadores de nuestra realidad más cercana.

De series anteriores como Yo no soy un animal, su quehacer ha evolucionado, de aquí recuerdo “Dedicarse a morir” (algo que solo los poetas desean), “Importaría todo si tú me amaras” o “No entiendes porque lloro” (una nostalgia que solo él ha vivido) y “Ya estoy cansado de ser lo mismo” (elemento de desacuerdo con lo que sucede o con lo que observa a diario). Todo un conjunto de metáforas que nos van trazando su camino y su paso por el universo de la pintura cubana, Dayron Gallardo es nuestro poeta visual.

Cansado de ser el mismo, se adentra en un recorrido en el que busca la última verdad sobre la belleza, se la cuestiona, juega con ella, testimonia sus exploraciones e investigaciones. Cada obra es un reflejo de sus experiencias, nunca duda en el momento de contar sus historias. Él es un lector, uno bueno que lee y construye imágenes en su mente que luego son traducidas en el lienzo.

Dayron Gallardo, es un existencialista puro. Cuando hablas con él, es ausencia y presencia; dos conceptos muy ligados a su producción actual. En estos momentos, debe estar imaginando otro universo en el que nosotros podamos sumergirnos para poder develar sus recuerdos más íntimos.Pinturas poéticas –me atrevo a definir su creación– que hablan sobre los misterios de la belleza, que indagan en sus conceptos, que hacen preguntas y respuestas y que, en definitiva, como reza una de sus obras: “No sé, pero hay algo que explicar no puedo”.

Comentarios

comentarios

No Comments Yet

Comments are closed