Javiera Reszczynski |»Rodearse de belleza y ser capaz de contemplarla es sano para el espíritu»

También conocida como «La Mirona», nació en 1984 en Santiago de Chile y dibuja desde que tiene uso de razón. Su madre dibuja y pinta y su padre compone música y toca guitarra. Siempre tuvo contacto con el arte por lo que siempre fue su gran motivación e interés. También, de niña, escribía obras de teatro y cuentos, por lo que tuvo una infancia bastante multidisciplinaria. Apoyada por sus padres, le regalaron una cámara de video y ella creaba todas las escenografías y las escenas antes en dibujos.javi7

Estudió Filosofía en la Universidad Católica de Chile, pero paralelamente dibujaba y hacía videoarte. El año 2008 se ganó una Beca Corfo y partió a estudiar Cine Digital a Chicago, Estados Unidos. Después de eso trabajó como asistente de guión, pero al mismo tiempo seguía haciendo dibujos, los que presentó en varias ferias de arte en esa misma ciudad. Pero antes de llegar a vivir de vuelta a Chile, en el 2013, nunca pensó que su carrera como ilustradora podría ser factible y sobre todo que podría llegar a vivir de eso.

¿Cómo entraste al mundo digital y de ilustración una ves de vuelta en Chile?

Ese año empecé a hacer clases de Producción audiovisual y un día me pidieron que dictara una clase de Photoshop. Como no sabía tanto, tuve que estudiar mucho para preparar mis clases y eso me motivó a experimentar creando piezas digitales: hacía collage de fotos, dibujaba arriba de las fotos, después imprimía y las intervenía.
Un día mandé mi currículum a Las Últimas Noticias por un trabajo de fotógrafa, pero resulta que vieron mis dibujos y me invitaron a colaborar como ilustradora, posición que mantengo hasta hoy. Hago los dibujos que salen en la sección Sociedad y a veces Política del Diario.
El trabajo de ilustración con fotografías se resumió en mi primera exposición en Chile “Enter”, en el Centro Cultural de Ñuñoa. Desde ahí han habido varias más. Así me entrené en ilustración y pintura siguiendo a artistas digitales como Loish y otros no digitales como Hebru Brantley de Chicago. En todo caso para mí, la práctica ha sido esencial.

¿Qué te inspira para crear tus obras, y cuándo sabes que ya están terminadas?

La verdad es que yo dibujo todos los días, pero siempre parto de lo conceptual (casi siempre tengo un plan) y utilizo formato más bien pequeño. Digamos, que voy pintando mi visión del dia. Tengo buena memoria visual y me voy guardando las imágenes que me sirven para crear algo después. Creo que para mí, mirar es vivir.
En mis ratos de descanso me entretengo pensando en qué pintar, me gusta mucho imaginar, sobre todo en las mañanas y en las noches. Mis horas de producción creativa son las tardes. De hecho, para mí el ejercicio de la imaginación y luego la creación es terapéutico, me encanta hacerlo, porque me entretiene y me hace feliz. Casi siempre termino una ilustración al día, aunque a veces estoy dos días en una. Muy pocas veces más que eso. Me gusta avanzar rápido, aunque haga muchos dibujos sobre un mismo tema (que suele suceder).

Tu obra está repleta de simbolismo ¿me podrías contar dónde ves la motivación y el significado que le das a cada una?

A veces me gusta jugar con los símbolos gráficos y los posibles significados que surgen cuando intervienes las partes de un dibujo o compones alguna escena imposible en la vida real (como un hombre saliendo disparado de una pistola). Yo compongo imágenes como quien arma un puzzle libre. La imagen final tiene que tener algún sentido, pero al igual que en la vida, uno mismo se lo da.
Me gusta dibujar escenas, rara vez hago retratos. Por eso siempre estoy leyendo y refrescando la cabeza con ideas nuevas.  Generalmente hago sketches; a veces con fotos, a veces a mano y luego experimento con acuarela y tinta. A veces digitalizo y termino coloreando o ajustando cosas con Photoshop. Ahora último estoy pintando análogo y digital. Para el diario trabajo digital, pero mi trabajo personal es más análogo; dibujo y pinto mezclando tinta, acuarela y lápices.
Yo me inspiro harto en la lectura también, leo filosofía actual, como los libros de Deleuze, Michel Onfray, Byung Chul han. También me inspiro en las noticias y en las conversaciones que tengo con amigos. A veces leo literatura (ficción).

En tu opinión y experiencia ¿qué es lo que hace interesante y distinto tu trabajo?

Mi obra es el resultado de una exploración constante (estilo ensayo-error), del trabajo de todos los días y de unas ganas inagotables de comunicarme. Me gusta construir escenas que contengan acciones, narren emociones, ideas, historias. Creo que los elementos más recurrentes en mi obras son las acciones, gente haciendo algo y bueno los mutantes. Siempre dibujo personas o construcciones de éstas, a veces animales, pero nunca he pintado un paisaje.
Soy una artista bastante conectada que comparte casi todo su trabajo. Creo que yo no pinto para aislarme sino para conectarme con la gente.  Me encanta el ejercicio de estar callada, sola y pintar por horas, pero después siempre comparto mi obra. Quizás eso me a ayudado a acercar mi trabajo a la gente joven, con la que tengo muy buena recepción. Creo que el 75% de mis seguidores son menores de 24 años. No me compran mucho (algunos sí) pero comparten y siguen mi trabajo y bueno, algunos son alumnos. Igual me encanta tener llegada con ellos.

Como artista ¿cómo ves el escenario en el ámbito cultural en Chile? Qué falta, qué hay de positivo. Y cómo esto se refleja en la compra y venta de obras de arte.

Creo que el mundo digital a colaborado bastante en el desarrollo del espacio cultural porque se han abaratado los costos de producción y reproducción de arte (lo mismo pasó con la industria cinematográfica). Eso hace que el arte se democratice y me parece excelente.
Me pasa que gente joven compra mis cuadros, pero los digitales, por una cosa de costos y de cercanía en las redes, supongo. Creo que la era digital y el flujo libre de información ha colaborado en crear una cultura más pluralista e informada y eso es bueno para el arte. Aunque también tiene su lado malo.

¿Por qué crees que es importante adquirir obras de arte?

Creo que es bueno comprar arte por que rodearse de belleza y ser capaz de contemplarla es sano para el espíritu. Las obras de arte llenan espacios, visten entornos, alimentan los muros. De hecho para mí, lo más esencial en la belleza de un espacio es la elección de los cuadros y en segundo lugar las lámparas, los espacios de luz. Cuando uno compra arte, no sólo se invierte en el objeto mismo (que siempre va a tener una historia especial y única de producción: la identidad de alguien) sino que también se apoya y apuesta por todo un cuerpo de trabajo, una vida.

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