Amelia Errázuriz | El arte de lo Real

Todos sabemos que el arte se expresa en múltiples formas y contenidos. El arte es libertad, es comunicación y sentimiento. Se puede trabajar con materiales nobles o con desechos. Mientras realiza un cambio de taller, Amelia Errázuriz nos cuenta sobre sus primeros pasos en el arte, las técnicas que utiliza en sus obras y sobre sus proyectos a futuro.

© Amelia Errázuriz
© Amelia Errázuriz

Son las 17:47 de un caluroso día miércoles. Los autos circulan –van y vienen– por una comuna residencial, tranquila y aislada del ruido del centro de Santiago. Pareciera que esa serenidad y ambiente calmo se transmite en todo el taller. Sin embargo, no todo es tan residencial. A solo pasos del Mall Apumanque por un estrecho pasaje, invisible al automovilista, está el espacio de la arquitecta y artista visual, Amelia Errázuriz. Ahí se escuchan a lo lejos ruidos de futuros edificios, máquinas, taladros y grandes camiones que circulan por la calle y que la instalan en la ciudad.

A la entrada del estudio nos encontramos con obras de diferentes formatos en los que mezcla óleo y técnicas mixtas e, incluso, integra materiales tan simples como ramas de árboles, tierra o paja. La pintura acrílica no le gusta, confiesa: “porque no se seca con el brillo que se obtiene con el óleo”. Además, el óleo y sus veladuras le permiten construir una sensación de desgaste en sus obras, lo que ella aprecia. “En lo espontáneo y cotidiano de las cosas hay belleza, yo quiero descubrir y mostrar la belleza en lo cotidiano, en objetos que no pertenecen al mundo del arte, elevándolos más allá de sus límites”, declara.

Inició sus estudios en la Universidad de Chile para después terminar en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Tomó cursos de pintura durante sus años de estudio y siempre, desde pequeña, estuvo vinculada con el arte. “Estudié arquitectura y tomé ramos de pintura. Desde chica me gustaba pintar. Siempre pinté”, confiesa Amelia Errázuriz. Su familia fue fundamental en su desarrollo artístico, al respecto cuenta: “mis padres me llevaron un día donde un amigo de ellos, Miguel Venegas, un maestro de maestros, que me acogió con sus excelentes alumnos. Yo tenía 16 años e iba para allá después del colegio a pintar”. Así fue naciendo el amor de Amelia por las artes visuales.

La arquitecta explica que se pueden encontrar elementos y materiales de mucho valor, para ella, con tan solo una caminata por la ciudad o cualquier pueblo de Chile. “Rescatando los residuos y materiales ya utilizados, o restos constructivos que hay en la ciudad, tengo un arsenal de futuros proyectos que son muy valiosos”, confiesa Errázuriz, quien reafirma que cualquier material puede ser usado para la creación de arte. En este sentido, lo que es basura para unos, para Amelia es un gran tesoro. Explica que todo material de descarte, palos, tablas, un cuadro viejo etc., puede ser reutilizable y es un nueva oportunidad para crear con elementos que vienen con una carga afectiva y cargados de historia. “Estoy todo el tiempo en una búsqueda que comunique, que sea un aporte que entregue una identidad de ser chileno”, confiesa.

La artista busca re-significar y mostrar la belleza de los objetos para construir nuevos horizontes visuales desde lo cotidiano. “Construyo escenografías visuales, con pinturas, veladuras, aguadas, más los objetos encontrados”, explica. Eso sí, Errázuriz enfatiza en que: “no todo lo bello es pulcro y no todo lo bello se hace con materiales nobles”.

También, declara ser una artista contemporánea: “hoy todo tiene cabida en el mundo del arte –confiesa– no hay límites”. Sus últimas creaciones consisten en estudiar, jugar y componer con elementos en desuso, obras en pequeño formato. Con espejos y partes de marcos de cuadros antiguos, los reordena creando un nuevo orden, un nuevo significado y asimismo, una composición nueva con un valor diferente. “Utilizo el espejo, porque es un recurso para incorporar al espectador en mi obra”, explica.

En un futuro, Amelia adelanta que trabajará otros elementos. “Trabajaré con abrazaderas, clavos y en general con elementos del mundo de la construcción, pero siempre con materiales simples. No utilizo materiales valiosos. No creo que vaya a usar mármol en mis trabajos”, dice mientras ríe.

“Lo que yo busco en todo mi quehacer, es rescatar nuestra identidad. Siempre estamos mirando para el lado: miramos a Estados Unidos, Europa. Hay que buscar lo que es propio, nuestro ­–explica la artista–. Es en la identidad que es necesario encontrar visualmente lo que nos hace ser especiales, únicos. En esta diferencia, nuestra gran riqueza y sublime paisaje, nuestra variada geografía, nuestros recursos naturales y nuestra historia telúrica, nos proporcionan esa diferenciación”.

Comentarios

comentarios

No Comments Yet

Comments are closed