La celebración coincide con la inauguración de “Espíritu Libre” y “Animita de Chiloé”, dos muestras que dialogan con el paisaje, la memoria y la espiritualidad del territorio austral.
La Galería de Arte Bosque Nativo conmemora 33 años de historia desde su fundación en Puerto Varas bajo la dirección de María Angélica Lapostol Luco. Un proyecto que nació con el propósito de ofrecer un espacio permanente para las artes en el sur de Chile y que, desde 2002, habita Casa Raddatz como su sede estable.

“Hoy no solo celebramos 33 años de gestión cultural en Puerto Varas, celebramos el haber creado una comunidad, que creció gracias a cada persona que se cruzó en mi camino para ir construyendo lo que somos hoy”, señala su directora, en un aniversario que reunió artistas, colaboradores y público frecuente.
La celebración se enlazó con la inauguración de dos exposiciones que acompañarán la programación de febrero y marzo: Espíritu Libre de Rafael Lara y Animita de Chiloé de Guillermo Grez. Ambas muestras sitúan el territorio de Chiloé como un eje simbólico, en un año en que la isla cumple 200 años desde su anexión al territorio nacional.
Las exposiciones cuentan con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales.

Rafael Lara — Espíritu Libre
La muestra póstuma reúne cerca de treinta grabados producidos a inicios de los años 2000 mediante xilografía, hueco grabado, litografía, aguafuerte y buril. La curaduría de Dan Cameron y Ramón Castillo propone un recorrido circular por la gráfica de Lara, donde el paisaje, los cuerpos y los elementos naturales tensionan una poética ligada a la libertad, la identidad y el territorio.
El texto curatorial subraya que la obra de Lara opera como un recordatorio para quienes buscan formas más libres de habitar el mundo y que sus imágenes “unían en un mismo movimiento el cielo y la tierra, el viento y el mar”, dejando ver la intensidad de una sensibilidad marcada por el Wenu Mapu y la vida del sur de Chile.
Guillermo Grez — Animita de Chiloé
En Animita de Chiloé, Guillermo Grez activa un imaginario donde lo religioso y lo pagano conviven en un mismo gesto visual. Su instalación recoge las arquitecturas del duelo presentes en las animitas del archipiélago y las reconfigura mediante un lenguaje barroco latinoamericano contemporáneo, sostenido en el ensamblaje, el reciclaje y la saturación simbólica.
El artista trabaja con materiales como latas, plásticos recuperados, maderas náuticas y cestería se entrelazan con una pintura libre. El reciclaje simboliza la persistencia de la vida en aquello que fue descartado, otorgándoles la cualidad de objetos rituales y expandiendo una estética vinculada a la religiosidad popular.
En esta operación emerge un sincretismo donde el retablo español convive con el pensamiento mapuche-huilliche, situando a estas animitas como guardianas del territorio.
Apertura y acceso
Las exposiciones estarán abiertas al público entre el 24 de enero y el 28 de febrero en Centro Cultural Bosque Nativo, ubicado en Vicente Pérez Rosales 1309, Puerto Varas, Entrada Liberada.

