Alejandro Leonhardt | La reconstrucción y creación de lo abstracto

Por: Por Diego Chávez V.

Imágenes cortesia del artista.

La libertad es fundamental en el trabajo de Alejandro Leonhardt, artista en instalación y videos. Ha participado en exposiciones y proyectos en Chile, América Latina, Estados Unidos y Europa en los que busca romper con los modelos, lo que es, para Alejandro, una parte fundamental de su vida y arte.

“Trabajo con cualidades inherentes a los objetos: tamaño, peso, color, olor. No añado nada más de lo que usualmente podemos encontrar en ellos”

Las cosas no son lo que parecen o más bien la frase “lo esencial es invisible a los ojos”, citando a Antoine de Saint-Exupéry de El Principito, calza perfecto con la descripción del lugar de trabajo de Alejandro. Paredes blancas, un espacio bastante grande para trabajar y libertad para que Alejandro Leonhardt vierta todas sus ideas en él. Sin embargo, puede que nadie crea que el taller de Leonhardt está en el segundo piso de una fábrica de cervecería artesanal, pero así es. A veces, las apariencias engañan. Y eso, es lo que el artista intenta reflejar en sus proyectos.

“Hay que aprender a darse el tiempo de observar, analizar y descifrar signos. De puro acelerados, mediante imágenes nos pasan gato por liebre todo el rato”, expresa el artista. En su taller, donde se encuentran algunas de las obras que ha expuesto en espacios dedicados a las artes y galerías.

Alejandro Leonhardt, nace en 1985, en la ciudad de Puerto Varas. Estudió Bellas Artes en la Universidad ARCIS (2009), y es Magister en Artes Visuales de la Universidad de Chile (2014).

Si se pudiera definir al artista, de alguna manera sistemática, –cosa que Alejandro odiaría– sería algo así como: que el artista se focaliza en la instalación, transformación y reinterpretación de objetos para darles nuevos enfoques o significados. De esta manera, él logra una percepción completamente distinta del objeto, tanto de su forma física como conceptual. Además, aplica un toque de abstracción en los mismos.

“Trabajo con cualidades inherentes a los objetos: tamaño, peso, color, olor. No añado nada más de lo que usualmente podemos encontrar en ellos. Muy distinto es que al suspender la condición funcional de un objeto proponga un estado abstracto”, explica.

Alejandro invita a la especulación, invita a destruir lo cotidiano y a desestructurar el orden y las reglas de todo modelo. Puede ser un zapato estropeado en la calle, una rueda, un pedazo de cartón o segmentos de pintura seca de una casa para manifestar y crear algo nuevo. “Me llama la atención la disposición de los objetos y como nos relacionamos con ellos, asuntos tan básicos como por qué un plato sirve para comer y no de almohada”, explica.

Leonhardt se toma su tiempo para pensar cada una de sus respuesta. Es una persona extremadamente detallista, calma y muy reflexiva. Declara ser un “hueón muy lento” para hacer todo tipo de cosas y que siempre se toma el tiempo para pensar y repensar todo antes de actuar. Al preguntarle sobre algún maestro o alguien que haya influenciado su trabajo, dice que: “sus amigos; y una canción de Stereolab que se llama The Seeming and the Meaning, la letra de esa canción es una consigna a la que adhiero”, dice.

Para el artista, una razón noble en el arte es entregarle dudas a las personas. Leonhardt se declara como: “una persona más ociosa que la cresta”, y confiesa que aprecia cada uno de sus trabajos. Para él, todos y cada uno de sus trabajos son únicos y no hay uno más especial que otro, sino que respeta cada uno de sus proyectos por igual. No importa que haya sido realizado en 5 años o en 30 segundos. “La obras muchas veces funcionan como un cebo que atrae a las personas. Cuando eso sucede es genial porque provocas en el espectador sensaciones de las que tu no tienes control”, declara el artista.

© Alejandro Leonhardt
© Alejandro Leonhardt

Construir y crear un Nuevo Protocolo

Los separadores de fila son un objeto para poder delimitar un espacio público. Muy utilizados en isapres, en bancos, en ceremonias, para así poder determinar el espacio en donde deben circular las personas. Tienen una medida estándar de 86 centímetros y son amarrados, por consiguiente, con una cordoneta. Otro de los proyectos de Alejandro fue ese. Destruir ese sistema, ese orden que obliga a la gente a seguir ese modelo de estructura y darles plena libertad en su obra de arte: “Nuevos Protocolos”.

“Lo que hice fue mandar a hacer 11 separadores de fila de diferentes tamaños; superiores e inferiores a la medida estándar, sino me equivoco unos 86 cm. Unos más altos, otros más bajos. Cambio de tamaño que también fue aplicado en lascordonetas que los unen”.

En el sitio web del artista se pueden visualizar sus videos e instalaciones en diferentes exposiciones, en museos y galerías, tanto a nivel nacional como internacional. Leonhardt planea continuar con sus proyectos artísticos en el futuro, según comenta, para: “hacer el ejercicio de conocer y encontrar el sentido, o contrasentido, de lo que nos rodea, y de paso dar mi punto de vista a través de imágenes”.

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