La artista visual chilena Alicia Larraín Chaux ha desarrollado una obra centrada en la observación del ser humano y su relación con el mundo físico y espiritual. A través de esculturas y construcciones tridimensionales, explora conceptos vinculados a las vivencias humanas, la geometría presente en la naturaleza, la fragmentación del cuerpo y la interacción entre la obra y el espectador.
Su proceso creativo parte de una constante observación de la experiencia humana y de las interrogantes que surgen de ella.

¿Cómo nace una obra en su proceso creativo?
«Todo mi Proceso Creativo ha tenido desde siempre al Ser Humano como Protagonista. Sus vivencias, sus enfrentamientos, sus recursos, sus luchas, sus carencias, sus sueños y esperanzas, sus proyectos y creaciones. Para suplir estas interrogantes y necesidades, como respuesta, imagino, enuncio y creo el Concepto y Forma Estructural de una Obra.»
Desde esta perspectiva, cada obra surge como una respuesta a aquellas interrogantes y necesidades que la artista observa en la experiencia humana.
La geometría como recurso de creación
La geometría ocupa un lugar importante dentro de su práctica artística y de diseño. Para Alicia Larraín Chaux, las estructuras geométricas presentes en la naturaleza constituyen una fuente de observación y desarrollo formal.
Sobre este aspecto de su trabajo, explica:
«La Geometría presente en la Naturaleza y en los Seres Vivos que conforman nuestro Planeta Tierra, entrega variadas formas de desarrollo y crecimiento, de una gran riqueza visual y precisión matemática, con reglas lógicas y exactas, que contribuyen a su belleza y perfección, como son la proporción áurea, la perspectiva y la simetría visual, entre otras.»
La artista establece además una relación entre los principios matemáticos presentes en la música y aquellos que pueden utilizarse en construcciones tridimensionales y representaciones conceptuales para concretar el discurso creador de una obra.
La fragmentación del cuerpo humano
Otro de los temas que atraviesa su trabajo es la exploración del cuerpo humano y sus estructuras.
¿Qué le interesa investigar a partir de estos elementos?
«Me interesa en el Arte entre otros aspectos, explorar la fragmentación del Cuerpo Humano en Obras, que aludan a la posible falta de Unidad de sus partes principales: cabeza, cuello, tronco y extremidades, demostrándolo por medio de cortes, ensamblajes, collages, revelándolo como una estructura abierta (…).»
En sus obras, el cuerpo aparece como una estructura conformada por órganos, tejidos y sistemas interconectados que interactúan mediante procesos internos sincronizados. En este contexto, la artista plantea una relación entre el modelo orgánico y el mecánico, entendiendo el cuerpo como una máquina biológica estandarizada.
La participación del espectador
La relación entre la obra y quien la observa constituye otro aspecto central de su investigación.
¿Qué espera del encuentro entre la obra y el espectador?
«Me interesa la interacción Obra-Espectador. El Espectador la enfrenta, coteja, observa, interroga, y se queda prendado y prendido en la Obra donde se contienen mutuamente.»
Para Alicia Larraín Chaux, la obra permanece abierta a nuevas lecturas y es completada por el espectador a partir de su sensibilidad y conocimiento. La artista vincula este proceso con el concepto de «Semíosis Ininterrumpida o Ilimitada», entendido como la capacidad de generar una cadena continua de interpretaciones donde el significado no es estático.
Una exploración que continúa
Tras una extensa trayectoria, Alicia Larraín Chaux mantiene vigente su interés por analizar las relaciones entre el ser humano y los entornos que habita.
«Me interesa continuar explorando el enfrentamiento del Ser Humano con el Mundo físico y el Mundo Espiritual que lo acogen, en solitario o compartido con otros seres vivos que lo habitan.»
Según explica, de este enfrentamiento surgen interrogantes, respuestas, necesidades, duelos, aprendizajes, ataduras y gananciales, elementos que continúan impulsando la creación de obras dedicadas a analizar las convivencias y maridajes presentes en los procesos biológicos de transformación, crecimiento y descomposición natural.

