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La gestora cultural y galerista peruana Brenda Ortiz Clarke reflexiona sobre el trabajo de circulación del arte contemporáneo que desarrolla desde BLOC Art, donde la gestión de actividades en espacios disruptivos y no convencionales se convierte en una forma de ampliar el alcance del arte hacia nuevas audiencias y territorios.

Brenda Ortiz Clarke. Créditos fotografía Edward Alba

“Me parece que es crucial”, señala sobre la realización de proyectos fuera de las galerías tradicionales, destacando que esta manera de trabajar “marca un diferencial bastante potente” y permite llegar no sólo a la audiencia cotidiana del arte, sino también a personas interesadas en los espacios visitados, como huacas, sitios arqueológicos y espacios naturales.

 

La descentralización aparece también como parte fundamental de este recorrido, impulsando el desplazamiento de públicos desde Lima hacia otros territorios del país, como Cuzco y diversas regiones del Perú. En ese contexto, el arte contemporáneo y el artista funcionan “como un medio” y “como un canal para conectar con este espacio natural”.

El abrazo infinito de los cuerpos compartidos 2026. Ivet Salazar (Perú). BLOC Art Perú

Sobre el compromiso a largo plazo con los artistas y la conexión con el circuito internacional, Ortiz explica que la misión principal de BLOC Art ha sido siempre “la promoción del arte peruano al mundo”. A partir de ello, la búsqueda de alianzas y plataformas internacionales se vuelve parte esencial del trabajo, especialmente en el contexto de ferias de arte, donde no sólo se busca insertar obras en colecciones, sino también generar vínculos con curadores, instituciones y distintos agentes culturales.

 

Booth en sección NEXT Pinta Lima 2026

“Catapultar de una mejor forma y más eficiente también las carreras de los artistas que representamos y no solamente sólo al artista, sino también a Perú en sí, o sea, el arte contemporáneo peruano”, comenta la galerista, destacando la importancia de construir redes de colaboración y representación internacional.

 

Dentro de esta articulación, Ortiz menciona también el rol de Arte Al Límite como una plataforma capaz de fortalecer una representación latinoamericana hacia el mundo. La existencia de una publicación y una institución permite, según explica, “potenciar una fuerza latinoamericana al mundo”, integrando artistas en publicaciones, colecciones y nuevas instancias de circulación.

La Celebración; Ariana Macedo (Lima-Perú). BLOC Art Perú

Finalmente, la gestora cultural enfatiza que el rol de quienes trabajan en gestión cultural dentro del ecosistema artístico “es vital”, ya que funcionan como un engranaje clave para educar a públicos, presentar propuestas diferenciadas y generar diálogos respetuosos con las comunidades y culturas involucradas en cada proyecto.

 

“Saber también trabajar bajo colaboración con otros gestores, eso me parece que es clave”, concluye Brenda.