Museo Arte la Límite presenta su tercera exposición, El rostro como medio y reflejo: la rebelión Biométrica”, curado por la argentina, radicada en Estados Unidos, Marisa Caichiolo.
En un mundo donde la tecnología redefine la percepción de la identidad, esta exhibición invita a reflexionar sobre la relación entre el rostro humano, la privacidad y el poder en la era digital.
Las obras que componen esta muestra son en gran medida parte de la colección permanente del Museo Arte Al Limite, enriquecida por la participación de artistas invitados de diversas partes del mundo, como ha sido la tónica de este Museo, presentar obras nacionales e internacionales.
José Luis Carranza
La exhibición propone un dialogo crítico entre pintura, escultura, fotografía y video, complementado con “performances” de diversos artistas de la muestra.
A lo largo de la historia, el rostro, el retrato y el autoretrato han funcionado como actos de exploración de identidad, poder y vulnerabilidad. Hoy, estas prácticas coexisten con avances tecnológicos que permiten la recopilación y manipulación masiva de datos biométricos, poniendo en riesgo nuestra autonomía y nuestra intimidad.
La muestra confronta al visitante con preguntas centrales: ¿qué significa la autenticidad en una era de simulación y vigilancia? ¿Qué implica la auto representación cuando los datos biométricos pueden ser identificadores, controladores y posibles herramientas de poder? Desde los rostros que delimitan identidades hasta los algoritmos que los interpretan, la exposición revela la ambivalencia del rostro: arma de control y espejo de nuestra naturaleza.
Harding Meyer
Instalaciones interactivas, como las de Ana Marcos, Villanueva, Lutyens, Fargas y Yoon Chung Han, exploran las aplicaciones y riesgos del reconocimiento facial y corporal, destacando implicaciones sociales y éticas en vigilancia, verificación de identidad y posibles abusos. Otras obras responden a los estados fisiológicos de los visitantes, creando un vínculo directo entre emoción y representación.
Las esculturas, fotografías y pinturas que muestran rasgos faciales testimonian la tangibilidad de nuestras identidades digitales, al tiempo que se revelan las múltiples formas en que los datos biométricos pueden ser manipulados, robados o reutilizados. El conjunto invita a pensar qué significa una “identidad real” más allá de los marcadores biométricos, y a cuestionar las implicaciones éticas y sociales de la tecnificación de la identidad.
De es forma la muestra, de una vigencia absoluta, relaciona lo que hoy ocurre en el mundoa través de diversos soportes tecnológicos, empoderando al visitante a cuestionar su relación con la identidad biométrica, promoviendo un pensamiento crítico sobre el futuro que estamos construyendo en la intersección que se genera entre humanidad, tecnología y poder, analizando el derecho a la privacidad y a la autodeterminación de cada individuo, frente a un paisaje tecnológico cada vez más invasivo.
Eugenia Vargas Pereira
Artistas Participantes:
1- José Luis Carranza, Perú
2- Mario Soro, Chile
3- Heide Hatry, Alemania
4- Eduardo Villanes, Perú
5- Maquiamelo, Colombia
6- Cristina Fresca, Argentina
7- Yves Hayat, Egipto
8- Petra Eiko, Alemania/EE.UU.
9- Harding Meyer, Brasil
10- Cecilia Avendaño, Chile
11- Salustiano, España
12- Bohdan Burenko, Ukrania
13- Craig WYLIE, Inglaterra
14- Diana Beltrán, Colombia
15- Eugenia Vargas Pereira, Chile
16- Ana Marcos, España
17- Marcos Lutyens, Inglaterra/ EE.UU.
18- Yoon Chung Han, Corea
19- Javier Bellomo, Argentina
20- Lluis Barba, España
21- Joaquín Fargas, Argentina