Arte al Límite > se firme entre él y el dueño de la obra un contrato por medio del cual este último se obligue a no demandar al primero
sea cual sea el resultado de la evaluación. Otra precaución que han tomado algunos autentificadores es contratar un seguro para hacer frente a la eventualidad de ser demandados.
Blog Anterioraunque se les termine dando la razón. Un ejemplo es el del experto Steve Seltzer que fue demandado luego de declarar que una obra no era de la autoría de Charles M. Russell
Siguiente Blogpor lo que no aparecer en su catálogo también perjudica al dueño de la obra excluida. Para evitar este problema varias organizaciones que suben a internet sus catálogos lo hacen agregando la etiqueta de “work in progress” o trabajo en elaboración.