Andrea Lihn | “Yo no quiero hacer que Enrique Lihn se vuelva ´famoso´, sino más bien, que se mantenga vigente”

El 10 de julio de 1988 -alguien se precipitó a apagar la luz- y tras la muerte de Enrique Lihn, comienza a tomar cuerpo un legado que gracias a la preocupación y cuidado de su hija Andrea, hoy se materializa en una Fundación que tiene como objetivo resguardar una obra de por sí arrolladora, expresada además de poesía, en ensayos críticos, obras de teatro, novela, cuentos, ilustraciones y cómics, entre los que destaca un happening llamado Adiós a Tarzán, donde la muerte de Johnny Welssmuller dio pie para que este versátil autor mostrase al clown que llevaba dentro, quien además se opuso a ese eterno inconformismo intelectual que lo impulsó a desacralizar el discursillo literario y la cháchara demagógica, distanciándose del vedetismo hegemónico del oficialismo, razón por la cual propició en gran medida lo expresado por Roberto Bolaño, “Lihn es uno de los poetas peor leídos en Chile”.

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A todas luces fue un incomprendido que vivió para escribir y desarrollar un oficio, a través del cual se comunicó incluso en su etapa terminal, como señala Andrea en Diario de Muerte, “fue su forma de comprender lo que él estaba viviendo, su forma de despedirse de nosotros”. Un adiós, que se revirtió con el lanzamiento de su Fundación en el Centro Cultural de Providencia, con “los hombres a un extremo, las mujeres a otro, en un orden perfecto anterior a la sangre”, como un inmejorable corolario a la entrevista dada por Andrea Lihn a Arte Al Límite, que a continuación les presentamos.

¿De qué manera pretenden ser fieles en la Fundación, al espíritu rebelde de Enrique Lihn, cito: “No me avengo ni con los partidos, ni con las iglesias, ni con las mafias, ni con las camarillas”?

Todos supimos lo ácido y rebelde que era mi papá en relación a su postura con respecto al establishment oficial que mueve los hilos de nuestro país desde sus posiciones de privilegio. Mi papá usó su poética, sus acciones callejeras y su labia para postular discursividades críticas frente a la sociedad y siempre fue muy consecuente (sobre todo con el tema del exilio de muchos de sus amigos, lo que siempre lo hizo revelarse frente a los políticos, era difícil de persuadir) Por ejemplo, cuando mi papá defendió a Heberto Padilla en Cuba, lo declararon persona “non grata” (imagínate lo visionario, hoy en día sería al revés). Por lo que es bien fácil mantenernos fieles a lo que era mi papá, como dicen sus amigos: un hombre que siempre dio puntadas “sin” hilo. Con la fundación queremos rescatar justamente su postura contraria, su escritura siempre contestataria y su enorme capacidad de remecer a los jóvenes, quienes son nuestro foco principal y el motor fundamental para empujar el inicio de nuestra fundación.

¿Cómo piensan dar a conocer la multidimesionalidad artística de Enrique Lihn, más allá de su indiscutida obra literaria?

Pensamos atacar desde varios frentes. En lo que se refiere a su obra plástica la cual incluye un sin fin de dibujos que el realizó desde niño hasta sus últimos días, como la realización del cómics Roma la Loba, pensamos realizar publicaciones, exposiciones, e intercambiar actividades culturales, tales como concursos u otros, sobre todo con los más jóvenes, que es el nicho con el que nos hemos propuesto trabajar. Dar a conocer sus videos y su vasta obra dramática, la cual incluye una decena de obras de teatro, las cuales algunas fueron montadas por él mismo y otras por mí, pero siguen quedando varias inéditas. La idea es proyectarnos hacia los colegios, pensando en lo difícil que puede ser la lectura de mi padre para los más jóvenes creemos que podemos acercarlos a ella a través del teatro, el  puede ser un buen incentivo.

Dentro de sus proyectos, ¿a qué se refieren con generar intercambios culturales que se alineen con los objetivos de la Fundación?

Nuestro público objetivo serán los jóvenes (estudiantes de enseñanza media y universitarios) por 2 motivos, el primero es porque mi papá siempre estuvo muy cerca y muy interesado en mantener relación estrecha con ellos por un tema de actualidad y vanguardia, y segundo porque estamos hablando de los futuros lectores que preservarán la imagen de Enrique Lihn por todos los tiempos. Nuestros proyectos se resumirán en talleres literarios y encuentros en torno a la figura de mi papá, tales como simposios, conversatorios, charlas, lanzamientos, exposiciones y otros.

Promoveremos un premio en su nombre destinado a incentivar la escritura en jóvenes de todas las comunas y buscaremos relacionar la obra de Enrique Lihn con la multiplicidad de posibilidades artísticas que él mismo produjo (narrativa, poesía, teatro, plástica, ensayo, cuento, audiovisual, entre otros) para inmiscuirnos en el área artística de los colegios y juntas de vecinos en diálogo con las respectivas municipalidades, para así generar intercambios culturales que sean relevantes y “rebeldes” en su origen. La Fundación, en su área de extensión, tendrá por objetivo convocar y fidelizar a un gran número de jóvenes participantes/asistentes a nuestras actividades, las cuales se realizarán en un espacio físico del que estamos a la espera de la resolución, para que sea facilitado a la Fundación a comodato.

¿Tienen contemplado el rescatar sus escritos sobre arte, sus dibujos, obra gráfica y sus cómic, tomando en cuenta que sus inicios fueron en la escuela de Bellas Artes?

Sus escritos sobre Arte están reunidos en el libro Escritos sobre Arte, recopilación completa que hizo Adriana Valdés. Sus dibujos y sus Comics están en mi poder. Se hará un archivo con ese material en conjunto con la Universidad Diego Portales, trabajo que gracias a un Fondart ya comenzamos a realizar y los cuales serán expuestos al público a partir del mes de Septiembre.

Si bien Enrique Lihn, es uno de nuestros poetas fundamentales, no es menos cierto que en comparación a Neruda, Mistral o incluso Huidobro, su figura no está en el inconsciente colectivo, ¿cómo esperan revertir esa inmerecida brecha?

Mi papá siempre fue muy “under” en su esencia. Mi intención es respetar lo que él ha provocado a lo largo de los años. Entre incomprendido y visionario, mi papá se ha hecho un nombre entre quienes lo merecen. Yo no quiero hacer que Enrique Lihn se vuelva “famoso”, sino más bien, que se mantenga vigente. Todos respetamos los valores de los autores, por lo que más que “revertir” una brecha que, inmerecida o no, es más bien una consigna. Enrique Lihn es un tremendo artista y debemos conocerlo tal cual es, fue y será: único en su esencia, y como tal no merece comparación.

Dentro de sus postulados hablan de libre acceso a la cultura, ¿de qué manera esperan logar las expectativas de la Fundación, considerando que la subvención estatal, tiende a ser cada vez más exigua?

Esa es una de las falencias de nuestro país con respecto a la cultura, a diferencias de otros países más avanzados, dando preferencia a frivolidades y conceptos de dudoso gusto. Esperemos que nuestro esfuerzo sirva para el gran cambio con la ayuda de personas que se interesen en la cultura que hace muchísima falta, y que promueva la ayuda estatal.

¿Existen obras inéditas o desconocidas de Enrique Lihn, que sean parte de los proyectos futuros a difundir por la Fundación?  

Sí. Tengo en mi poder dibujos, cuadernos de viaje, todo su archivo fotográfico, unos 200 cassettes de audio que contienen una infinidad de entrevistas charlas, clases, etc. y algunos originales de libros publicados. En lo que se refiere a su obra poética, he querido ser fiel y respetuosa y no publicar material inédito que si no lo está, es porque él así lo decidió.

¿La Fundación tiene contemplada una colección completa de su obra, la reedición de sus libros menos difundidos como lo realizado con Diálogo de desaparecidos (editorial Overol-2018), o piensan en otros textos como por ejemplo El arte de la palabra, Nada se escurre o aquellos escritos Sobre el antiestructuralismo de José Miguel Ibáñez Langlois?

Acaba de Salir Poesía Reunida en las ediciones Diego Portales. El Arte de la Palabra y los Escritos Sobre el Antiestruscturalisno de José Miguel Ibáñez Langlois están dentro de los proyectos de reedición. Nada se Escurre lo publicó recientemente la editorial de la Universidad de Valparaíso el año pasado. Batman en Chile, está en proceso de publicación. También está en proyecto con la UDP la reedición de El Circo en Llamas, con alguna ampliación, eso está por verse, y sería para este año. Sus textos dramáticos es otro gran proyecto que tenemos como  fundación, ya que como nos hemos propuesto acercar a los jóvenes (hablo de enseñanza media y universitarios) a su lectura, creemos que a través de sus textos dramáticos este proyecto podría ser viable.

Una colección completa de su obra será un proyecto a contemplar para más adelante, donde se incluiría su obra poética, narrativa, cuentos y ensayos

En una entrevista el poeta Oscar Hahn, menciona que Enrique Lihn le señaló que su mayor sueño era formar una familia. Desde tu perspectiva de hija, ¿Cómo compatibilizas al Enrique Lihn papá, versus el controvertido intelectual?  

No son compatibles, y ese fue nuestro punto débil. Yo de niña no entendía por qué este padre se lo pasaba escribiendo y su vida giraba alrededor de la escritura. No podía mirarlo como a un artista, era mi papá para mi y eso nos trajo evidentemente algunos malos entendidos. Yo quería a un padre que se sentara a la mesa a comer y con el cual pudiera compartir eso que era tan doméstico, pero mi papá no tenía ese tiempo. La urgencia de escribir sobrepasaba todo lo imaginable. A lo largo de los años logré entenderlo, pero desgraciadamente nos quedaba poco tiempo para compartir. Se fue demasiado joven.

El que tu papá fuese autor de la Meka (1984), Niú York, cartas marcadas (1985) y Radio (1987), ¿influyó en tu decisión de ser actriz?

Yo no me doy cuenta en qué puede haber influido en esa época. Como he contado en entrevistas anteriores, mi papá trató de que yo no fuera actriz muchas veces. Creo que no quería que yo me metiera en este mundo tan bohemio, ya que él sabía lo inestable y vulnerable que podía ser. A pesar de esto, yo viví observando a mi papá sobre el escenario, muy histriónico, riendo a carcajadas o leyendo con sus amigos intelectuales, siempre conectado con la expresión oral (y la actividad artística en general) en donde nos metía a todos. Yo, cuando tenía 20 o 22 años, actuaba en sus videos y en cuanta locura se le ocurría. Eran los años 80. Yo quería ser actriz. Mi papá nunca me creyó mucho, hasta que me vio trabajando con Ramón (Griffero) y ahí me alentó por primera vez. Yo ya tenía 24 años. Después de eso no pude volver a coincidir con mi papá para que trabajáramos juntos. Yo me subí al escenario con Griffero y no tuve tiempo para nada más. Me fui a Francia al conservatorio de Arte Dramático, estuve con la Mnouchkine, con el Andrés Pérez, me metí a trabajar con el equipo de Lecoq, etc. Dejé todo botado cuando me avisaron que mi papá estaba enfermo. Volví a Chile a despedir a mi papá… volver a actuar con mi papá quedó inconcluso.

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