Klaudia Kemper | Múltiples formas de crear

La obra de la artista Klaudia Kemper se caracteriza por un constante cuestionamiento de los sistemas de producción estándares. Su primer alejamiento de las tendencias academicistas se remonta a su etapa de formación como diseñadora, cuando presentó un proyecto de graduación basado en la pintura, propuesta que fue rechazada debido a las limitaciones de factura impuestas por la enseñanza académica.

Reacia a abandonar su idea y guiada por su instinto, presentó una animación experimental filmada en 35mm titulada M, que fue premiada y exhibida a nivel internacional en centros artísticos como el MoMa de Nueva York, el Museo Reina Sofía de Madrid y el Festival Internacional de Animación de Annency, Francia.

Klaudia Kemper se inició en la pintura atraída por la acción de animar, manteniendo una postura rupturista ante el uso de formas y estéticas establecidas. Actualmente, adopta un lenguaje primitivista, más intuitivo que estudiado, altamente expresivo y personal alejado del dominio técnico del oficio.

Interesada por las alteraciones perceptuales y dada su concepción de la animación como una pintura en movimiento, la artista comienza su incursión en el campo audiovisual. Este salto de la pintura al mundo digital nos lleva a la segunda constante de su obra artística, la experimentación de soportes. En aras a relegar los formatos clásicos, la curiosidad de Klaudia Kemper recurre a la instalación, la performance, la fotografía, el video o el video-animación. Otra singularidad de su proceso creativo es que no incluye una premeditación a la hora de afrontar obra, sino que posee un alto componente experiencial, es decir, parte de un cotidiano en el que su vida y su obra no están estrictamente separadas sino que dialogan en una misma práctica. “Hablo desde el yo”, señala la artista y no a través de una realidad ficticia, más próxima al lenguaje cinematográfico, sino desde una realidad cercana y subjetiva que más tarde deforma.

Es necesario destacar la continua reflexión que Klaudia Kemper realiza en torno a la ocupación del cuerpo en el espacio-tiempo y en los procesos que le rodean. Entiende el cuerpo como envase de nuestra existencia, nuestra primera forma de percibir el mundo, un soporte que experimenta y contiene un sinfín de información acerca de los procesos que vive.

En este sentido sus instalaciones proporcionan una inmersión y posibilitan al espectador adentrarse en la obra, lo que conlleva una relación-reacción física entre cuerpo y obra. En la performance, sin embargo, el cuerpo materializa la idea, hace la obra, es un medio y un sujeto de ésta.

Dentro del ámbito más tecnológico se hayan sus trabajos sobre fotografía y video, formatos que posibilitan una mayor plasmación de la relación cuerpo-tiempo y de la captación de la realidad. Su interés por este medio reside en la postproducción, ya que si bien la fotografía congela un instante y lo inmortaliza, con el montaje digital la imagen registrada da inicio hacia otra cosa. Es por ello que la fotografía en sí misma pierde valor en pos de la composición. En Cuerpo de Familia o Cuerpo sobre cuerpo, encontramos retratos de cuerpos en acción, movimientos interrumpidos y congelados en el tiempo que transmiten la expresión corporal.

La posibilidad de registro de la realidad que Klaudia busca le hace encontrar en el video una herramienta muy potente para su exploración en torno a la temporalidad que condiciona nuestros cuerpos.

Su proceso creativo cinematográfico experimenta una limpieza de lenguaje y bajo este formato su obra no conversa desde la materialidad ni busca un proceso de inmersión. La consciencia de que a través de su cámara está deteniendo y apoderándose de lo que ya fue y nunca más será, la llevan a trabajar a partir de un componente altamente autobiográfico. La cámara le permite presentar una realidad alterada y muy personal, en la que de alguna manera participan quienes le rodean, sus recuerdos, sus percepciones y emociones.

Klaudia Kemper

Sus proyectos audiovisuales, ya sean cortos o largometrajes, indagan sobre los procesos de vida y la transformación de la realidad a partir del cotidiano, concepto que le interesa alterar en la medida en que los demás se puedan reconocer.

Como referentes artísticos dentro de la línea más autobiográfica de sus trabajos, Klaudia Kemper destaca la obra de la artista francesa Annete Messager, cuyo arte presenta una mezcla de realidad cotidiana y fantasía, así como la línea documental muy intimista de la directora de cine japonesa Naomi Kawase. Su indagación sobre el cuerpo está inspirada por los ensayos del filósofo Jean Luc Nancy, quien plantea una nueva concepción ontológica del cuerpo: No tenemos un cuerpo, sino que somos un cuerpo*.

Sus trabajos han sido expuestos en numerosos países, como Francia, España, Alemania, Italia, Polonia, EEUU, Canadá, Australia, México, Argentina, Brasil, Colombia, Perú, entre otros, y en espacios nacionales como el Centro Cultural Palacio de la Moneda, el Museo de Arte Contemporáneo, el Museo de Artes Visuales y en Museo Nacional de Bellas Artes de Chile.

En los últimos años ha participado en destacados encuentros artísticos, como la Bienal Iberoamericana de Video Arte de Washington DC, la Bienal de Artes Mediales de Santiago de Chile, el X Festival Internacional de Animación de Brasil o en el Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires, donde presentó su documental El presente (no existe), una propuesta con alto enfoque autobiográfico y temporal.

*NANCY, Jean Luc. Corpus. Ed. A.M Métaillié, París, 1992

Comentarios

comentarios

No Comments Yet

Comments are closed