Francia | Pintura | Irene Mamiye

Un mundo propio

La artista Irene Mamiye basada en Nueva York, ha estado desarrollando, desde el comienzo de la década del 2000, una extensa obra que cuestiona el medio de la fotografía, así como su historia.

Resulta interesante ver cómo en los últimos años, los artistas han intentado redefinir el concepto de arte contemporáneo. La producción de obras de arte que se relacionan directamente con los tiempos vertiginosos a los que nos enfrentamos, implican un alto nivel de conciencia y requiere de actualizaciones constantes cuando se trata de la tecnología y de herramientas disponibles necesarias para mantenerse en contacto con el huracán de información que rodea nuestra vida cotidiana.

Pero, ¿por qué los artistas aún hoy indagan en el modernismo para intentar redefinir la contemporaneidad? La razón podría rastrearse en la década de 1900 con el comienzo de la apropiación de imágenes. Desde Duchamp pasando por el Pop Art, hasta contemporáneos como Richard Prince, el lenguaje del arte ha conseguido re-significar sus cualidades y posibilidades fracturando las fronteras, y mediante la construcción de nuevos puentes. Esta redefinición nos permite comprender la fragilidad de la categorización de todas y cada una de las cosas que enmarcan nuestras vidas día a día.

Por lo tanto, para comprender los tiempos en que nos movemos resulta necesario discernir la base de lo que justamente ha construido nuestra contemporaneidad y centrarse en la cultura y los medios de comunicación masivos. Esta es la razón por la cual Irene Mamiye explora las obras de otros artistas y su singular relación con la realidad. A través de ellos, Mamiye reconstruye un nuevo flujo de imágenes que plantean cuestiones de ética, sobretodo, en una sociedad como la norteamericana, tan estrechamente arraigada a la idea de la autoría.

“En mi trabajo, trato de iluminar la relación cambiante entre el proceso y el producto. El tsunami de la generación de la imagen digital y la difusión de la fotografía han conspirado para expulsar el cuerpo de la producción y el compromiso estético. Mi trabajo revela una situación más compleja. Yo utilizo los programas digitales como si fueran herramientas físicas. La distorsión, el montaje, el uso de capas, la alteración de escalas y la modificación de la opacidad, son mis pinceles. Y las imágenes de archivo, mi materia. Este proceso vuelve a introducir deliberadamente estrategias familiares de azar, la respuesta subconsciente y el gesto físico que convencionalmente se supone que las computadoras han desterrado. Del mismo modo, mis recursos (pigmento de impresión sobre tela, diasec, papel e incluso vidrio) exploran las experiencias de superficie por primera vez arrojadas por los artistas modernos que han sido aplanados a la nada en la era digital”, explica Mamiye.

Irene Mamiye obtuvo su MFA en fotografía, video y nuevos medios en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York y durante los últimos años ha estado desarrollando su propio lenguaje visual, colocándose en el cambiante mundo del mercado del arte. Sus singulares piezas, que poseen un fuerte impacto debido a su movimiento, el color y la composición, se consideran de gran relevancia artística. Mamiye ha producido piezas mediante la apropiación de las obras de algunos de los artistas contemporáneos más destacados. Sus series re-contextualizan obras de Jeff Koons, Damien Hirst y Andy Warhol, tanto en las disciplinas de fotografía como en el video. Con una técnica excepcional, Mamiye utiliza el humor y la sátira como estrategias para crear piezas que cuestionan el medio de la fotografía y la historia de las imágenes analógicas del siglo XIX al arte digital actual. “Algunas de mis influencias son los Minimalistas y los artistas de la Escuela de Nueva York, así como los Expresionistas Abstractos, también Sherrie Levine y Richard Prince. En la serie Homage, hablo sobre el desborde de fotos sin precedentes, al que nos enfrentamos a diario. Como artista, estoy utilizando esas imágenes de la misma manera en que los artistas usan objetos encontrados, construyendo un nuevo sentido a través de ellos “, responde Mamiye.

El proceso de su trabajo consiste en una exhaustiva investigación y diseño visual. En su reciente serie Homage, el proceso se basa en asociaciones con la modernidad y la abstracción geométrica. La artista modifica digitalmente las imágenes de los originales y elabora patrones complejos que dan forma a una nueva estética. En algunos casos, Mamiye utiliza plataformas de medios sociales como Instagram para reunir las imágenes digitales que se yuxtaponen con las abstracciones modernistas.

Otro artista que Mamiye ha rendido homenaje es Ellsworth Kelly. Mamiye explica que a través de un elaborado estudio del Minimalismo de Kelly y el uso de varias de sus obras disponibles a través de las redes sociales, transforma las pinturas con el software de edición de fotos dando lugar a una nueva serie de Ellsworth Kelly, representando la eximia precisión del artista. “En cierto sentido, recupero estos iconos de su estado de inconexión en el que deambulan como fantasmas digitales inestables. El material existente se encuentra en increíbles resoluciones, tamaños y colores. Estas nuevas obras comienzan donde las pinturas se han apagado, en todos los sentidos. Sé que sólo se encuentran fijas en una salida física, que es otra decisión que tomo, y que en el espacio digital están sujetas a las mismas u otras degradaciones y manipulaciones”.

Un aspecto interesante de su producción es la relación entre el espectador y las obras de arte. Las múltiples posibilidades para relacionarse con el trabajo de Mamiye, debido a las vastas referencias y capas de comprensión, proporcionan una nueva percepción del lenguaje visual contemporáneo. Algunas de sus instalaciones absorben a los espectadores a medida que descubren las narrativas vinculadas con la imagen digital que trasciende lo que se espera del medio fotográfico.

Mamiye actualmente se encuentra explorando la idea de llevar al formato de render las imágenes 2D en 3D como esculturas en relieve. El concepto de esta nueva serie reflexionará sobre la pérdida de lo táctil y la alarmante cantidad de tiempo que pasamos absortos en las pantallas, en lugar de experimentar la vida en un espacio físico. Esto proporcionará un enfoque interesante para la reinterpretación de nuestro propio mundo de imágenes.

Comentarios

comentarios

No Comments Yet

Comments are closed