Chile | Fotografía | Felipe Lavín

La geométrica fotografía

La ciudad puede verse desde abajo, como un recinto que crece ramificándose y perpetuándose como un árbol en el bosque. También puede verse como un conjunto geométrico, lleno de cubos y espacios a llenar como un poco de ambiente, con un poco de cielo. Felipe Lavín trabaja estos espacios, transformando la mirada en una geometría absoluta.

La ciudad se presenta caótica ante los individuos que la recorren, mirando asombrados los rascacielos y edificios que crecen como árboles dentro de estos espacios, ya cerrados de paredes y muros interminables. Algunas cosas nos llaman la atención, como los jardines, los parques, y los pocos espacios de cielo que alcanzamos a ver y, entre ellos, un fotógrafo que recorre las calles con una cámara en la mano, y que viaja en busca de una imagen que le permita desfigurar la realidad para jugar con la geometría.

Felipe Lavín, con 28 años de edad, recuerda que la fotografía ha estado presente en su vida desde que era tan solo un niño con una cámara Kodak desechable, con la que buscaba fijar e inmortalizar, todo lo que sus ojos veían: “Mis primeros acercamientos a la fotografía, fueron por aquellas que tomaban mis padres. Luego, recuerdo mi primera cámara, que me regalaron como a los 11 años”, cuenta el artista. “Siempre fui el fotógrafo del grupo de amigos, andaba con cámara para todos lados. Como a los 16 tuve mi primera cámara digital y desde ahí nunca paré de tomar fotos”, explica mientras recuerda ese pasado en el que la posibilidad de jugar con imágenes aún no se hacía realidad. Ahora, a diferencia de sus primeras tomas adolescentes, su obra tiene una preparación exhaustiva y requiere de la selección de una escena, un par de capturas y del goce que implica atrapar la realidad en una cámara; y, a veces, también requiere de una puesta en escena. “Realizo montajes digitales para crear series como Prismas, donde utilizo la fotografía con un patrón geométrico, para luego unir la misma forma de manera axial”, explica.

De la forma a los ángulos

En los años ’20 se creó la abstracción geométrica, una corriente que pretendía distanciarse lo más posible del contenido emocional de las obras, con un discurso crítico que exaltaba la representatividad de la realidad tridimensional. Composiciones simples, combinadas de forma subjetiva en espacios irreales, han llevado a la creación de innumerables obras de arte abarcando todo tipo de técnicas, desde pintura, escultura, instalaciones e, incluso, fotografías. Y esta realidad, esta forma de crear y de mostrar el mundo, llegó también a las manos de Felipe Lavín. “Cuando comencé a tomar fotografías más abstractas de edificios aparecieron muchos patrones geométricos, como por ejemplo, los triángulos que al momento de tomar cierto ángulo se iban repitiendo en muchas estructuras”, señala.

Ahora bien, la elección del espacio urbano que Felipe retratará pareciera ser aleatorio, ya que van apareciendo ante a sus ojos a medida que  recorre calles, paseos, callejones y avenidas: “Es como si se activara una señal que me indica cuándo y hacia dónde debo fotografiar. Me gustan mucho las ciudades como Nueva York, donde la arquitectura moderna invade la ciudad, pero también me siento cautivado por otros espacios urbanos”, explica Felipe. Y en este caminar surgen las imágenes que luego armará frente al computador. Al respecto, comenta: “La mayoría de las obras no las intervengo, por lo tanto se podría decir que están terminadas una vez que disparo la cámara, salvo que en el proceso final haga algún ajuste de color. Sin embargo, las modifico para crear simetrías. Es un proceso de iteración en que selecciono, y doy por terminada la obra una vez que, visualmente, me generan calma y gozo simultáneo, en que siento un equilibrio perfecto”.

Kandinsky le ha servido de guía para su obra, siendo uno de los precursores de la abstracción geométrica, quien además, jugaba con estos elementos que pueden estar presentes en la fotografía urbana. Los patrones y geometría que van generando las distintas estructuras visibles en la ciudad se exaltan ante la mirada de este fotógrafo, que ha logrado mezclar sus pasiones para retratarlas: él, constructor civil, aficionado de la arquitectura y los edificios, los captura con la cámara para distorsionarlos, o para mostrar en cada imagen la inmensidad y grandeza que puede adquirir una imagen 2D. “Suelo ser bastante estructurado, lo que provoca que me genere mucho placer el ver perspectivas, reflejos, líneas y simetrías. Son imágenes que me cautivan y producen una cierta conexión y emoción”, explica.

Así, mezclando orden, equilibrio y armonía, Felipe Lavín acaba una obra después de realizar diferentes pruebas. Porque la imagen no está finalizada hasta que el artista lo decide, hasta que la realidad se ve como en la mente del artista que hizo clic ante el cielo, ante los millones de espacios que vemos diariamente en nuestro transitar y entre medio de miles de personas que ignoran ese entorno que, después de pasar por el filtro de una mirada en particular, crea una obra de arte.

Comentarios

comentarios

No Comments Yet

Comments are closed