Chile | Artista Multidisciplinar | José Romussi

Puntadas de sentido

José Romussi hila fino. Las imágenes sobre papel se presentan ante sus ojos como oportunidades, como reflejos incompletos de donde rescatar sentido, donde borda una nueva historia o culmina una no terminada.

Las estaciones de metro en Berlín están pobladas de gente. Las resume el movimiento, la actividad y los pasajeros. Miles de almas se cruzan y comparten segundos efímeros que el tiempo se lleva para rescatarlos en la memoria. La fugacidad en su esplendor. Una de las estaciones llamó la atención de José Romussi, el artista chileno radicado en Berlín, quien se detuvo a contemplar las formas, los colores y los andenes que la componían. Era el escenario idílico para su serie Kunst un Untergrun. “Hice un estudio visual de la estación. Junté un grupo de gente que la frecuentaba y les hice una sesión fotográfica en un estudio. Los entrevisté uno por uno para conocer sus historias. Según lo que me transmitieron, me inspiré en el diseño de cada personaje. La composición resulta de ese proceso, al que le sigue el bordado”, relata José Romussi sobre su última serie.

La transición, los rostros genuinos y espontáneos y el carácter inspiran el color. El diálogo que surge entre la experiencia, los actos, un código y las sogas que les atan. “La obra es un constante diálogo. La forma que intervengo la foto no tiene que ver con transformar una cosa en otra, sino convertirla en una sola pieza y que compartan entre ellas”, explica respecto de aquella composición que contrapone el colorido del hilado al poderoso blanco y negro de las imágenes.

El llamado llega desde el abstracto, los instintos y los sentidos. La intención de interpretar y poner frente al ojo humano aquello que por sus características no es posible visibilizar: lo interior. Cada cuerpo, una historia. Cada desplazamiento, una desafiante revelación. “Trato de conectar a través de mi dibujo o intervención lo que existe al interior de esa figura humana. Me gusta representar algo que no podemos necesariamente ver o entender. Construyo una especie de portal que conecta estos dos mundos, el interior y el exterior”, especifica.

Las representaciones por su calidad de ficcionales y simuladoras, permiten que este ejercicio se realice de manera idónea y característica. Todo aquello que la estética cubre u oculta en sus fotografías, dicta un juicio o una
cosmovisión que intenta desenmascarar el carácter empírico y hacerle espacio al imaginario, personal o colectivo.

La naturaleza, la geometría, o la redacción tienen su origen en la sugerencia de un rostro, de una mueca o de un perfil. El desafío a la publicidad contempló parte de un exitoso trabajo que lo ha expuesto a un público masivo y le ha alejado del resto de los exponentes que dedican sus horas a bordar, al igual que él.

El trabajo es alegre e intuitivo, los colores que le siguen a la fabricación de la imagen relatan un contexto distinto, intervienen rupturistamente. Y se hace con la intención, no continúan la imagen ni la enaltecen, la intervienen y la conectan con la esencia descrita. “Ese trabajo es intencional, es cambiar una visión, la estética y la estructura que representa un retrato o un paisaje”, describe.

¿Qué hay en un trazado de colores? ¿Qué hay en el colorear? Suena el cliché de una experiencia ya vista en ocasiones reiteradas, pero Paul Cézanne, describió lo que la práctica de quienes agregan color condensa: “No hay que pintar lo que nosotros creemos que vemos, sino lo que vemos”, he ahí el desenlace revelador y la oportunidad de dibujar y colorear una escena de dudosa comprensión en la experiencia y de fructífera interpretación en la realidad del consciente. A su vez, Óscar Wilde ha dicho que “el único deber que tenemos con la historia es reescribirla”. La reescritura, la reinterpretación e impresión de una narrativa que no le es condensable a las imágenes y que no captura la esencia de un movimiento, la irreverencia de una época o la intención de un artista, es aquella que por medio de trabajos vinculantes y que actúan como naturales canales de vinculación entre las percepciones y la realidad, son las que completan la visión que rescata el espíritu de los tiempos.

El hilado se ha impregnado y alojado en las manos de José Romussi desde muy pequeño. Desde los cinco años, ya se había iniciado en el mundo del arte trabajando en algunas manualidades producto de la injerencia de su madre. No le representa la antigüedad y su ambición por querer reformar la escena artística y representar una obra nueva, creativa y original le ha llevado a estudiar y ahondar en la técnica una y mil veces. Sus manos agotadas exhiben el profesionalismo de cada puntada en el trabajo terminado. La prueba y el error describen la máxima que ha practicado en el ejercicio de cada una de sus series y la virtud y gracia que describe como su mejor aliada para llevarlo a escenarios de carácter mundial en el mundo del arte.

Hilando fino

¿Cómo trabajas la fragilidad del papel con la delgadez y sutileza del hilo?
Como en todo proceso artístico probando, las pruebas fueron infinitas y rompí muchas fotos. Entonces encontré la mecánica perfecta para poder hacerlo, la técnica que uso al bordar o coser con el hilo. Esto contempla hasta el papel que elijo para cada pieza que quiero crear según su diseño.

¿Mediante qué proceso decides dónde intervenir con color e hilado?
En el proceso de diseño. Es, de hecho, la parte que más me gusta. Lo que hago es dibujar mis ideas, luego las traspaso a la fotografía mediante el proceso bordado.

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