Osang Gwon

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escultura / Figuración

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Reseña

Osang Gwon
Deodorant Type: malentendido cultural

Entre 300 y 600 fotografías conforman las esculturas del artista coreano, quien a sus 35 años se ha convertido en un destacado artista en el medio oriente y Europa, debido a original enfoque.

Osang Gwon (1974, Seoul) pertenece a una generación especial de coreanos, llamada Seo Taiji. Esta generación es la de los hijos de la postguerra, nacidos y criados en ambientes urbanos, en una época de tremendo auge económico. Un “Niño Asfalto”, como se autodenomina, pero un niño que creció en una ciudad global, y que, al igual que otros de su generación, ha llevado a Corea a lo que es hoy en día, económica y culturalmente.

“Quería ser pintor, desde que cumplí doce o trece. Esto se materializó cuando fui a una secundaria de arte y luego a la Universidad. Cuando era niño, ser un pintor o un escultor era mucho más fantástico que ser una estrella de rock”, cuenta.

Siempre fascinado con la escultura, cuando realizaba un master en esta técnica descubrió que los materiales tradicionales eran demasiado pesados e inanimados para poder realizar los proyectos que tenía en mente. De ese modo llegó a las esculturas fotográficas, livianas y móviles, de su serie “Deodorant Type”.

El título de la serie se refiere a los malentendidos culturales que existen entre oriente y occidente. Gwon explica que “se refiere a cubrir o ocultar algo, cambiándole el olor. Implica que no muestro exactamente lo que es, sino algo transformado. Me inspiré viendo un comercial que vendía desodorantes. Los asiáticos casi no transpiramos, por lo que el desodorante es superfluo en nuestra cultura. La compañía del producto no sabía eso, no se informó. La campaña fue un fracaso porque no dio en el blanco y quiero que mis trabajos tampoco den en el blanco”.

El proceso creativo de estas esculturas fotográficas es bastante meticuloso. En un comienzo fotografiaba a sus amigos y familia, ya que ellos no se molestaban por las largas horas que debían posar. “Hoy escojo un/a modelo y le tomo las fotografías con una luz pareja. Luego esculpo un modelo base de poliestireno y pego las fotografías sobre él. La superficie luego es bañada con una capa protectora UV y otra plástica”, explica Gwon.

Al principio las esculturas no tenían una base, por lo que no duraban mucho tiempo y eran muy delicadas. Después de 10 años de práctica, el artista ha logrado desarrollar una técnica que le permite hacer esculturas livianas pero más resistentes.

Las poses originales de las esculturas de Gwon, provienen en su mayoría de revistas extranjeras. La razón es simple. “Creo que las imágenes publicitarias son la imagen de la actualidad con un toque de fantasía. También creo que a través de corporaciones y revistas multinacionales, todo el mundo está mirando la misma publicidad. Creo que mi arte es sobre las vidas urbanas de los “terrestres”, por ello apela a todas las audiencias”.

Piensas que todo es cíclico. ¿Cómo te influencia artísticamente esa creencia?
En los libros de colegio hablan de cómo el Helenismo influenció la cultura Ghandara y pasó de China a Corea. Esta es la historia de hace unos dos mil años. En términos actuales, se puede comparar con la práctica del yoga. Éste comenzó en India, y es una práctica popular. Pero se introdujo a través las revistas multinacionales como una moda occidental, y en consecuencia ha aumentado la popularidad en Asia. Ésta es la forma en que los medios e Internet influencian a todo el mundo. Las poses en las revistas de moda, que son las que me inspiran personalmente, son influenciadas por las antiguas esculturas y los cuadros de los grandes maestros. Ante eso, mi trabajo influencia a otros artistas en el occidente, y así sucesivamente. Al decir cíclico, me refiero a esos intercambios de influencias. Y creo que es por eso que, recientemente, hay muchos artistas que claramente se han inspirado en mi manera de hacer arte.

¿Cuáles son tus planes para el 2010?
Ahora estoy haciendo una serie de esculturas que están muy cercanas a la escultura tradicional, en donde cada pieza está hecha de bronce o de arcilla. Pero sólo porque sea tradicional no significa que no sea creativa. Un punto de vista creativo va a resultar en obras de arte creativa, sin importar si el material es tradicional o no. Estoy preparando un par de colectivas en Australia y Europa, y recibí algunas invitaciones para hacer individuales. Además tengo algunos encargos de Nike de hacer esculturas fotográficas de varios deportistas de elite. Tengo que decidir qué camino tomar.

Publicado en revista Arte Al Límite Nº 39, noviembre-diciembre 2009

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