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Reseña

El arte de la pintura

El arte es el poder de creación del ser humano. Es ese sentido de libertad con el que se nace y que posteriormente se desarrolla. Surge de la libertad y permite liberarse. Es un proceso de purificación y resulta ser una catarsis. Tomar un pincel y dibujar trazos siempre tendrá un sentido, ya sea consciente o inconscientemente. Permite conocerse mejor a uno mismo, a nuestro mundo interno, dejando que los pensamientos y las emociones fluyan, y también conocer algo más de nuestro mundo exterior en algunos casos. Es un juego sin reglas, donde cabe experimentar con la lógica al igual que con nuestros sentimientos, con la técnica y el sentido; es una interacción de mente y alma. Resulta de una visión de una realidad propia o comunitaria.

El ser humano ha buscado la expresión en el arte desde hace 20.000 o 30.000 años. A pesar de que en ese tiempo no lo concibiera como arte, de todas maneras le asignaba un valor místico a lo pintado. Cada figura tenía su significado. Pienso que si hemos buscado el arte desde los orígenes del ser humano, tal como la religión, es por algo especial, es una necesidad de buscar algo que nos dé una especie de respuesta. Porque al realizar una obra sí estamos buscando algo. Al encontrarse frente a una obra de arte, una que tiene un profundo sentido, ésta nos cambia de algún modo, tal vez muy levemente, pero puede cambiar nuestra perspectiva y nuestros pensamientos acerca de algo, porque nos muestra realidades, entonces abre nuestras mentes, nos permite conocer más allá.

Ahora, cuando se trata más específicamente de pintar, no sólo se trata de un medio de relajación, aunque esto sí es uno de sus atributos. La pintura, está compuesta de tantos estilos ya utilizados y tantos por descubrir, que su amplia variedad llama a intentar cosas nuevas. Resulta sumamente interesante el hecho de que figuras simples o increíblemente complejas puedan interpretarse de distintas maneras, llegando a una idea de carácter profundo. Es la acción de pasar pensamientos a algo físico, para nuevamente transformarlo en algo metafísico. Resulta ser un medio de comunicación universal, ya que el poder de la imagen permite ser decodificado indiferente del idioma o lugar geográfico.

Tomar un pincel, espátula o en algunos casos utilizar simplemente las manos, y ponerse frente a un lienzo, o cualquier superficie a nuestro alcance, resulta ser una de las experiencias más hermosas y significativas del ser humano. Es el comienzo de una aventura, de un viaje.

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