María Eugenia Akel

María Eugenia Akel

fotografia / abstraccion

Galeria

Reseña

EL MUNDO PLURAL DE UNA ARTISTA SINGULAR

La obra de María Eugenia Akel es, sustancialmente, amplia y diversa. Esta afirmación se sostiene en el hecho concreto de que la artista ha desarrollado al menos tres géneros en la pintura y las artes visuales, de modo paralelo y alterno, sin que ello provoque crisis alguna en las formas de representación involucradas. De esta manera, hay un gran conjunto de obras pictóricas que responden a las marinas, género que Akel lleva a cabo escogiendo el momento preciso en que los pescadores se relacionan directamente con el mar, ya sea saliendo o entrando a él con sus botes. Estas obras, llenas de luz de alba o de aurora, combinan una escena central, la que naturalmente convoca la atención del espectador, con un fondo más difuso y gestual. La tensión entre lo dibujado y lo manchado, se distiende en la atmósfera general que envuelve toda la obra: cálida y meditativa, este carácter proviene, tal vez, del trasfondo emotivo que incentiva la realización de estos cuadros, ya que la pintora alude en esta serie al paisaje de su infancia. Por otra parte, María Eugenia Akel explora a la vez, en el ámbito de la figura humana: la constante aquí es el cuerpo femenino, desnudo, retratado desde una modelo al natural, con lo cual la artista ejerce una de las técnicas fundacionales de toda obra pictórica: el dibujo en base a la observación directa. Esta labor, la pintora ha sabido combinarla también con una tendencia hacia la abstracción, que sumerge la figura de la mujer en una envoltura de pastas ocres. En estas obras es posible percibir una suerte de experimentación con objetos foráneos a la pintura, en este caso hojas de árboles, que son incorporados con éxito al mismo soporte. La incorporación de objetos marca, precisamente, la tercera área de producción de la artista: se trata de obras donde el diseño del dibujo o el gesto pictórico, prácticamente desaperece, frente a la imponencia de texturas y volúmenes de otros materiales. Sucede así en aquellas piezas formadas en collage de diarios antiguos, donde la pintura de cuerpos femeninos se sobrepone, o más bien, se integra, a ese trasfondo comunicacional industrializado que es el periódico, generando así un contrapunto matérico y semiótico. Hay otras piezas, todavía más recientes, donde la pintura casi no existe. Hablo de un conjunto de obras donde predomina el papel y las telas, de modo que volumetrizan el plano bidimensional, convirtiendo lo que en principio iba encaminado a ser pintura, en verdaderos objetos. En estas obras, María Eugenia Akel concentra todas sus motivaciones en torno a la figuración, la abstracción y la objetualidad, sintetizando en una única pieza, las aparentes dualidades que constantemente investiga. Natalia Arcos Teórica e Historiadora del Arte. Los trabajos elegidos por la artista chilena María Eugenia Akel para su primera presentación en los Estados Unidos - donde ella expone luego de una numerosa serie de de exitosas presentaciones en Alemania, Argentina, Ecuador y Chile-pertenecen a su última producción. En ellos ella combina varias técnicas: En primer lugar existe un collage de pequeños trozos de papel impreso, sobre un fondo oscuro y ocre. Casi en todas las impresiones uno o más de estos trozos de papel aparecen en un color rojo brillante, que actúa visualmente para iluminar y dar vida a las siempre elegantes combinaciones de sus subyugantes esquemas de color. Encima de estas bases de collages, Akel procede digitalmente colocando dibujos de diferentes aspectos relacionados con la figura humana, generalmente en línea oscura - figuras que introducen un elemento opuesto de realismo, en contacto directo con nuestra realidad visual. Después de estos procedimientos el trabajo es transferido a un disco, desde el cual es impreso en tela con su superficie granulosa aún visible. Y finalmente la artista interviene directamente la impresión con capas sutiles, claras, de pigmentos blanquecinos y grises, haciendo de cada uno una obra original. En este último paso se aprecian las exquisitas transparencias de sus trabajos, en los cuales, con los ondulantes movimientos de las pinceladas, adquieren vida propia... Las obras de Maria Eugenia Akel pueden ser consideradas un ejemplo exitoso de un cultivado y refinado estilo de arte internacional.

Pedro Labowitz
Presidente del Círculo Internacional de Críticos de Arte

The works chosen by the Chilean artist MARIA EUGENIA AKEL for her first presentation in the United States – where she arrives after a number of successful exhibitions in Germany, Argentina, Ecuador and Chile - are of her latest production. In them she combines various techniques: first comes a collage of small printed paper bits, put on dark and ochre backgrounds. Nearly on every print one or more of these small torn pieces of paper will be in a bright red colour, which act visually to brighten up and enliven the always elegant combinations in their subdued colour schemes. Onto this basis of collages Akel then proceeds digitally to put drawings of different aspects of the human figure, generally in dark outline – figures that introduce an opposing element of realism and direct contact with our visual reality. Thereafter the work is transferred to a plate, from which it is printed onto linen cloth with its grained surface still visible. And finally the artist intervenes the print with hand-applied layers of subtle, clear, whitish or grey pigments, making each one an original. This last step accounts for the exquisite transparencies of her works, which, with the swirling movements of the strokes, acquire a life of their own,. Akels prints can be considered a cultured, tasteful and successful example of a strictly international style of art.

Pedro Labowitz

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