Galeria
- Reseña
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CRÍTICA
WALDEMAR SOMMER
M. ANGÉLICA ECHAVARRI.
Con tejido de mimbre, aprendido de los artesanos de Chimbarongo, María Angélica Echavarri emprende formas abstractas monumentales, cuyas amplias dimensiones logran apropiarse, armoniosamente, de las tres salas del primer piso norte del Bellas Artes. A la fragilidad relativa del material se debe el nombre común de “ Efímero” de estas esculturas. Dan comienzo al conjunto dos piezas murales, que complementan sus grandes curvas respectivas. Una constituye un arco entrante, y en otro, saliente. Ambas, no obstante, proyectan sus sombras sobre la muralla, afirmando la liviandad de las fibras vegetales. Sigue un díptico colgante del techo. Con algo de espiral, cada parte gira sobre sí misma. Pero lo más atrayente y osado de la presente exhibición reside en una especie de instalación. Cuatrocientos 32 módulos con doble triángulo la integran. Dispuestos en el suelo, saturan el recinto asignado, operando por multiplicación visual. Su riqueza tridimensional se fundamenta en los cambios de puntos de mira y en el juego de sus formas que se abren o se cierran, que se ondulan, también de acuerdo a los ángulos de visión adoptados. Un efecto visceral se desprende de este gran volumen.
EL MERCURIO
Domingo 6 de noviembre de 2011






































































14 Ene, 20129:13 pm
ME GUSTO TU TRABAJO, MUY LINDO, TE FELICITO.
8 Ene, 201210:34 pm
Fantastico el trabajo de maria Angelica.