Galeria
- Reseña
-
Las imágenes prestadas son una constante en mi trabajo y son el punto de partida de mi obra. Esto me ha llevado a convertirme en una coleccionista, de cuanto objeto y cachureo se puedan imaginar. Así mi obra nace, por ejemplo, en un mercado persa, en el minuto en que mis ojos se posan sobre alguna criatura que me parezca fascinante, luego de adquirirla queda instalada en algún lugar de mi casa esperando pacientemente que sea su momento o su minuto de fama, en el que ese objeto especifico me sirva para representar y decir lo que necesito en un momento determinado.
Así es cómo una virgen china, encontrada en un mercado en el centro de Santiago, muchos años después se convierte en la protagonista de “China Town”. Llegado el momento en que necesité hablar de China y su influencia sobre el mundo y sobre cada uno de nosotros. De cómo el mundo rápida y silenciosamente se ha ido “chinanizando”, todo es Chino. Si bien los gringos inventaron la mayoría de las cosas que hoy hacen funcionar nuestro “perfecto” sistema occidental, los chinos en silencio han ido tomando el control del mercado mundial. Mucha facilidad para ellos con los tratados de libre comercio, que si bien por un lado han bajado los costos de producción, por lo tanto del producto, lo que ha permitido que muchos podamos adquirir cosas antes impensables, también han significado el sacrificio del propio producto nacional, y todo lo que esto conlleva.
Esta misma experiencia me llevo a realizar la exposición Not A Life Saving Device, junto a Diego Larraín (mi pareja en Arte y en vida). Vivimos dos años en México, y al cabo de los primeros meses, cuando yo fascinada con la creación y manufactura de los magníficos artesanos mexicanos (me inclino ante ellos), ya habiendo adquirido algo mas que un par de piezas para mi colección, comencé a observar que la tendencia de los mexicanos era la de comprar los juguetes chinos, (tal como en todo el mundo) entonces todo ese increíble mundo de juguetes de madera, pintados a mano quedaban reservados para el placer turístico. Mientras los niños en la plaza lucían felices sus figuras inflables de colores estridentes. De aquí nace; primero “Armed Armadillo”(ejercito de armadillos de madera pintada), y luego en contraposición, casi como un enfrentamiento, pinté “Cyber Bambi”(ejercito de Bambis inflables plásticos) y luego muchos otros que fueron completando esta exposición, cuyo titulo alude directamente a hacernos entender o bien meditar en torno a que todo este mercadillo de baratijas chinas, si bien te pueden satisfacer una necesidad compulsiva de consumo inmediato, en ningún caso te salvarán la vida, y la misma frase; Not A Life Saving Device (No es un salvavidas) fue extraída de la parte posterior del bambi inflable, protagonista de “Bambi” y “Cyber Bambi”.
Así es como por medio de objetos que me encuentro por la vida (¿o tal vez ellos me encuentren a mi?) y valiéndome también de un extenso campo de imágenes arquetípicas (tales como una casita, para representar la seguridad, o una tacita de té para representar bienestar y comodidad, un sinfín de símbolos de diferente índole) se va articulando mi obra, mezclando un poquito de esto con otro poco de acá, casi como si fueran recetas de cocina, para elaborar un platillo delicioso y lleno de colores.

















































































17 Ago, 201111:40 pm
me gusta tu trabajo!!