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Geomorfotografías de Carla Monforte Kapstein, la levedad de la luz y la gravedad de la piedra.
Referirse a las imágenes de Geomorfotografías de Carla Monforte es acudir a una vida en el desierto. Siendo hija de una arquitecta y de un fotógrafo, se educó en el reconocimiento del paisaje árido de Atacama, un territorio misterioso, místico y mítico, repleto de ruinas y de huellas de la presencia humana. Un territorio aparentemente eterno e inamovible, que en realidad está profundamente vivo.
En el contexto de la vitalidad geográfica, para la primera exhibición de esta exploración fotográfica, Monforte invitó a tres profesionales ha manifestarse respecto del desierto. El geólogo dijo: "es un paisaje temporal en la historia geológica de la zona"; la arqueóloga reivindicó que "el desierto de Atacama aún guarda y esconde grandes secretos sobre nuestro pasado"; y el arquitecto observó que "en medio de esa refracción que encandila emerge el tinte del color del desierto". Así desde estas percepciones se puede entender la tríada básica del desierto: el suelo, el cielo y los seres humanos inmersos en la vastedad de un espacio comprimido entre las entrañas minerales y la absorción de la profundidad del cosmos. Es el contexto de lo estriado o texturado sobre el que se detiene el ojo de Carla Monforte, en ese espacio que "no" nos pertenece, donde, y donde, según el poeta Andrés Sabella, "el ojo se llena de horizonte".[1]
Las fotografías de Monforte no buscan representar el paisaje dentro de una tradición academicista, de esa forma no le interesa el cielo en el cielo, sino en la tierra, para operar, extraer y abstraer materia lumínica. Pero la tierra abstracta no es neutra, tiene carácter, singularidades y mutabilidad. Es un espacio de inestabilidad que invade el obturador inundando de luz, y un lugar del encuentro de la vastedad territorial con la pequeña escala del cuerpo. De esa forma, en el trabajo de Monforte, el desierto no es lisura, ni descampado, no es plano, sino texturado, rugoso, quebrado, plegado y emergente, cualidades que para el filósofo Edmund Burke serían opuestas a la belleza, pero que coinciden con el terror delicioso de lo sublime.[2]
Se podría pensar que las series de fotos que extractan el desierto, podrían ser frías e inertes como un muestrario de piedras, pero lo cierto es que esto se aleja mucho de eso. Por el contrario, al ser prospección de luz, las diversas texturas resultantes evocan tejidos y telares cuya composición deviene geografía. Sin duda, la asociación entre el orden estriado del paisaje y del telar, son los responsables de esta lectura de los ritmos y ordenes, las capas, las profundidades, los matices, las grosuras, los espesores, así cómo lo diáfano, lo difuso, lo nítido y lo espejado. Así, los extractos del paisaje se desplazan de lo óptico a lo táctil y hacia una lectura dúctil y doméstica de la rigidez de lo permanente, compartiendo la mirada que extrae la levedad de la luz de la gravedad de la piedra.
El pintor modernista Osvaldo Ventura, desde su traducción visual mediada por el pincel, compartió esa lectura de los órdenes del paisaje y del tejido: "nuestro paisaje, tiene una característica bien determinada, ella es su línea vertical ondulada y la horizontal recta, que se repite en esta región, no solamente en la ciudad, sino también en los tejidos andinos precolombinos y se manifiesta casi en toda la pintura de Antofagasta. La horizontalidad del mar o el desierto acompañada por un frontón del cerro o ladera y todo iluminado por el sol."[3]
Los filósofos Deleuze y Guattari señalaron que "un cuadro se hace de cerca, aunque se vea de lejos",[4] pero si hacemos una paráfrasis con las fotografías de Carla Monforte, podríamos decir que se hacen de lejos sobre un mundo abstraído y texturado de lo próximo.
Claudio Galeno Ibaceta
Arquitecto Universidad Católica del Norte
Master Historia, Arte, Arquitectura y Ciudad UPC
Candidato a Doctor en Teoría e Historia de la Arquitectura UPC
cgaleno@ucn.cl
[1] Sabella, Andrés, Norte Grande, Santiago de Chile, LOM, 2ª edición, 1997, pp.17-18.
[2] Burke, Edmund, Indagación filosófica sobre el origen de nuestras ideas acerca de lo sublime y de lo bello, Madrid: Tecnos, 1997, p.54.
[3] Ventura, Osvaldo, "Los hombres del arte nos dicen que...", en: Apablaza Correa, Sonia Amaya, El paisaje antofagastino: visión estética y científica, tesis Bachiller en Artes, Antofagasta: Universidad del Norte / Departamento de Artes Visuales, 1976, p.46.
[4] Deleuze, Gilles; Guattari, Félix, "Lo liso y lo estriado", Mil mesetas: capitalismo y esquizofrenia, Valencia: Pre-textos, 2000, p.500.

















































































4 Feb, 201210:54 pm
excelente trabajo. me encantó la perspectiva, luz, y juego en relación al objeto fotografiado. saludos
19 Sep, 20115:37 am
Chini es un verdadero placer observar tus fotos, felicidades!!
1 Sep, 201110:05 am
Las fotografías de Carla ensanchan la capacidad de contemplación y nos ayudan a recorrer secretas galerías de nuestra propia alma, a partir de esa contemplación gozosa. Felicitaciones. En momentos tan duros, necesitamos, más que nunca, que el arte acompañe el camino.
24 Ago, 201110:47 am
Carla linda las fotos te felicito
20 Ago, 20114:36 pm
Gracias por todos los comentarios,
Jorge, Lautaro, Sergio, Isabel, Paulo, Rodrigo.
Los artistas necesitamos las distintas miradas y el apoyo del público que lee nuestras obras.
un abrazo.
10 Ago, 20118:40 pm
Para un hombre que no conoce el desierto, ver fotografías tan hermosas como las tuyas, Carla, estremecen la sensorialidad y el espíritu. Gracias por tu arte.
2 Ago, 20119:06 pm
CARLA; EL TRABAJO QUE ESTA REALIZANDO ES MUY INTERESANTE ,ATRAVES DE LA OBSERVACION PODEMOS DESCUBRIR EL DIALOGO DE DIOS,LA NATURALEZA QUE DIOS CREO Y EL ESPIRITU DE CREACION DEL HOMBRE.
SIGA INVESTIGANDO ,Y SOBRE TODO LA MADRE NATURALEZA.
2 Ago, 20113:16 pm
Este desierto sólo puede ser reconstruido a través de una experienia de sensible humildad, este es el modo en que los verdaderos artistas han podido desentrañar su más recóndita belleza.Sigue adelante gracias….
2 Ago, 20113:06 am
Un trabajo muy lúdico con las perspectivas, las pronfundidades y los colores. hermosas imágenes texturadas cercanas al surrealismo.
felicitaciones Carla.
29 Jul, 201110:23 pm
Carla:
Tu trabajo es una poesia del desierto!!!
sutil y hermoso como el silencio y qué más infinito que el desierto…
saludos, i
28 Jul, 20113:43 am
Interesante tu trabajo. En algunas tomas, pierdo la noción de perspectivas, escalas y hasta de profundidad, algo que me resultó muy lúdico y a la vez increíblemente bello ver. Bonitas texturas y colores.
Saludos
24 Jul, 20115:34 pm
señorita, sus texturas del desierto me parecen muy interesantes, asi como las perspectivas con que las logra.
un saludo.