Galeria
- Reseña
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La artista Beatriz Leyton presentó en el Museo Nacional de Bellas Artes en el año 2001, una exposición de grabados que tituló “Ritos”. La escritora Diamela Eltit en el texto que escribió para el catálogo de esa exposición lo encabezó con el título “Blanca y radiante”... El público no pudo menos que completar la frase: “va la novia”, de la popular canción de Antonio Prieto.
Ritos ponía en escena una estética del deseo coronada por la trilogía: mujer – novia – matrimonio. Con la mujer vestida con traje de novia culminaba el rito nupcial. Pues bien, en el habla popular se ha acuñado la frase: “quien se casa, casa quiere” Qué duda cabe que uno de los anhelos más deseados por la familia chilena es la casa propia.“Family Life”, título de la actual exposición que nos propone la artista, es una delicada construcción armada con alfileres, en proyección geométrica, de ese anhelo colectivo.¿Por qué con alfileres?La puesta en escena de la casa, inmaculada y radiante como la novia, no es más que la ilusión del deseo; o la alucinación que provoca el deseo insatisfecho que tan obsesivamente se persigue. “Family Life” es, paródicamente, la fantasía tercermundista incumplida del “American way of life”La fragilidad del deseo descansa simbólicamente en los alfileres que, como en el traje de novia sostienen, provisoriamente, el armado del vestido para después desprenderlos.Por eso, habrá un proceso de desarme durante la última semana de la exposición en que los alfileres serán retirados y colocados en ocho cubos de acrílico. Sólo quedarán visibles las marcas del deseo.MILAN IVELICDIRECTORMUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES
















































































